Al menos 39 migrantes murieron la noche del lunes en un incendio en una estación del Instituto Nacional de Migración (INM) de Ciudad Juárez, Chihuahua, junto a la frontera de México con Estados Unidos.
En el siniestro otras 29 personas resultaron heridas, 17 de ellos están en terapia intensiva y su estado de salud es muy grave, por lo que fueron trasladadas a cinco hospitales de la localidad.
En un comunicado, el INM indicó que en la sede migratoria estaban alojados 68 hombres adultos y el primer peritaje hecho por la FGR reveló que el incendio fue provocado con cables de luz.
De Sur y Centroamérica, las víctimas
La Fiscalía General de la República (FGR), a cargo de las investigaciones, señaló que la nacionalidad de los migrantes -entre fallecidos y heridos- ya fue establecida: un colombiano, un ecuatoriano, 12 salvadoreños, 28 guatemaltecos, 13 hondureños y 12 venezolanos.
Hasta ahora se desconocen sus nombres.
El gobierno de Chihuahua indicó por su parte que siete empleados y 15 mujeres extranjeras fueron evacuadas sin lesiones de la Estancia Provisional de Ciudad Juárez, donde ocurrió el incendio; las migrantes serán llevadas a una estación migratoria en Janos.
En los primeros peritajes que han realizado elementos de la FGR y autoridades de Chihuahua, encontraron que el incendio de colchonetas que les provocó la muerte por asfixia o quemaduras lo ocasionaron los indocumentados «pelando» cables de energía eléctrica para generar el fuego.
En el área, asegurada con llave y rejas, encontraron en varios sitios cables a los que quitaron el plástico.
“El percance se debió a una protesta que realizaron los extranjeros en un albergue luego que se enteraron que serían deportados”, señaló más temprano el presidente Andrés Manuel López Obrador durante la conferencia matutina al lamentar los hechos.
Y agregó “en la puerta del albergue pusieron colchonetas y les prendieron fuego y no imaginaron que esto iba a causar esta terrible desgracia”.
La estación está ubicada en el puente Internacional Stanton-Lerdo, que conecta a Ciudad Juárez con la ciudad texana de El Paso (Estados Unidos), y acogía a migrantes retenidos, en su mayoría procedentes de Venezuela.
Al expresar su pesar por la tragedia, el embajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, dijo en redes sociales que es necesario reconstruir el sistema de migración: “Es un recordatorio a los gobiernos de la región de la importancia de componer un sistema de migración quebrado y los riesgos de la migración irregular”
El Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez resaltó que dado que las personas migrantes estaban privadas de su libertad por autoridades, “el Estado era garante de su vida”.
Lo acontecido “no se diluye señalando que estaban ‘retenidos’ en un ‘área de aseguramiento temporal’ ni insistiendo en que ‘protestaban’”, señaló por su parte la Red Jesuita con Migrantes en Latinoamérica y el Caribe que urgió “esclarecer la verdad de lo que ha pasado, especialmente cómo las condiciones de la detención migratoria han influido en este nuevo desastre”.
A su vez, Casa Refugiados enfatizó que “a todas las personas en movimiento se les debe proteger y asegurar el ejercicio digno de los derechos humanos”.
El representante en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), Giovanni Lepri, expresó su consternación por lo sucedido. “No debió ocurrir”, zanjó.
En el lugar de la tragedia se encuentra ya el titular del Instituto Nacional de Migración (INM), Francisco Garduño; representantes de la Fiscalía General de la República (FGR), “para proceder legalmente”, indicó el presidente López Obrador.
Las investigaciones corren a cargo de la FGR, órgano autónomo que dio aviso a la Unidad de Investigación de Delitos para Personas Migrantes, de la Fiscalía Especializada en materia de Derechos Humanos.
Asimismo, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) inició una investigación exhaustiva de oficio sobre las condiciones en que se encontraba el albergue del INM y los protocolos activados ante la emergencia
«Ante los hechos, se estableció comunicación y coordinación con autoridades consulares de diferentes países para implementar las acciones que permitan la identificación plena» de las víctimas, precisó el INM.
También expresó su «disposición para coadyuvar en las investigaciones de ley, a fin de que se esclarezcan estos hechos lamentables».
La autoridad migratoria mexicana se comprometió además a dar seguimiento a la evolución del estado de salud de los hospitalizados y a brindar apoyo a los familiares de las víctimas.
Fuente: La Jornada Maya